Yo moriré, tu morirás, todos moriremos y que no nos escame el verbo, es parte de esa perfección, tenemos caducidad impostergable, y si, es fuerte la palabra, asusta, cala y mas si no la encaramos y dejamos de hacer como si no existiera, es lo único que tenemos seguro, y lo sabemos, eso nos diferencia de las demas especies...el saber que somos mortales, usemos ese conocimiento a nuestro favor, no lo desdeñemos ni volteemos para otro lado.
No escapemos de nuestra realidad con fantasias de paraisos o cielos, nos iremos de este mundo y no dejaremos huella ni rastro, salvo nuestra materia orgánica entregada a la madre tierra que nos volverá a abrazar, nos asimilara y renovara en otras formas vivientes en su perfecto ciclo constante y vital.
